Sardinas de la abuela Pepita
Aunque el verano empieza a despedirse, todavía podemos disfrutar de uno de sus sabores más típicos: la sardina. En septiembre, este pescado azul sigue siendo protagonista en los mercados y en las mesas, con su sabor intenso y su textura jugosa que nos evocan las cenas al aire libre y las últimas noches largas de la temporada.
La sardina es una especie migratoria del Mediterráneo que recorre largas distancias y acumula reservas de grasa, lo que las hace especialmente nutritivas. Son una excelente fuente de proteínas y grasas saludables, con un alto contenido en vitaminas A, D y del grupo B, además de minerales esenciales como el calcio y el hierro. Pero, sobre todo, destacan por los ácidos grasos omega-3, unos grandes aliados para el corazón y el cerebro.