11 Abr
Producto
Alimentos para el confinamiento: espárrago
Queremos ayudaros a hacer una compra fresca saludable y que se adapte al máximo a las restricciones de movimiento de estos dias tan complicados. Por eso os proponemos productos que, por la durabilidad, la versatilidad y la temporalidad, pueden facilitaros un poco la vida, tanto si sois unos cracs de los fogones como si no.
Hoy os proponemos el espárrago, el tallo tierno de la esparraguera. Los hay de tres clases: los blancos, los verdes y los silvestres. Los primeros son de este color porque crecen bajo tierra y son los más dulces, aunque tienen menos antioxidantes que los otros. Los verdes, de la misma especie que los blancos, son los de cultivo de temporada, y los silvestres se pueden recoger en primavera por los campos y bosques de nuestra tierra.
Los verdes tienen el momento óptimo en mayo y junio, pero en abril ya empiezan a llegar al mercado porque se empiezan a cosechar en marzo, tanto los silvestres como los de cultivo. Bajo en calorias y sal, no tiene grasas y es una buena fuente de vitaminas antioxidantes (C, E i A). También tiene minerales como el azufre y el potasio.
Contiene clorofila, de ahí su color verde, tiene efecto diurético y es bueno para la hipertensión o la retención de líquidos. Pero como tiene muchos purines, las personas que sufren de ácido úrico, gota o piedras en el riñón provocadas por el ácido úrico deben comerlos con precaución.
Cuando los compremos, escogeremos los que tengan las puntas cerradas y compactas, con el tallo recto y un color verde uniforme en toda la hortaliza. Con el paso de los dias se vuelven duros, por lo tanto es mejor comerlos al cabo de poco de comprarlos. Pero si queremos guardarlos en la nevera y que no pierdan propiedades, los envolveremos con un paño húmedo.
Hoy os proponemos el espárrago, el tallo tierno de la esparraguera. Los hay de tres clases: los blancos, los verdes y los silvestres. Los primeros son de este color porque crecen bajo tierra y son los más dulces, aunque tienen menos antioxidantes que los otros. Los verdes, de la misma especie que los blancos, son los de cultivo de temporada, y los silvestres se pueden recoger en primavera por los campos y bosques de nuestra tierra.
Los verdes tienen el momento óptimo en mayo y junio, pero en abril ya empiezan a llegar al mercado porque se empiezan a cosechar en marzo, tanto los silvestres como los de cultivo. Bajo en calorias y sal, no tiene grasas y es una buena fuente de vitaminas antioxidantes (C, E i A). También tiene minerales como el azufre y el potasio.
Contiene clorofila, de ahí su color verde, tiene efecto diurético y es bueno para la hipertensión o la retención de líquidos. Pero como tiene muchos purines, las personas que sufren de ácido úrico, gota o piedras en el riñón provocadas por el ácido úrico deben comerlos con precaución.
Cuando los compremos, escogeremos los que tengan las puntas cerradas y compactas, con el tallo recto y un color verde uniforme en toda la hortaliza. Con el paso de los dias se vuelven duros, por lo tanto es mejor comerlos al cabo de poco de comprarlos. Pero si queremos guardarlos en la nevera y que no pierdan propiedades, los envolveremos con un paño húmedo.