17 Mar
Producto
Alimentos para el confinamiento: salmón
Queremos ayudaros a hacer una compra fresca saludable y que se adapte al máximo a las restricciones de movimiento de estos dias. Por eso os proponemos productos que, por la durabilidad, la versatilidad y la temporalidad, pueden facilitaros un poco la vida, tanto si sois unos cracs de los fogones como si no.
Comenzamos por el salmón, alimento importante porque contiene vitamina D, muy necesaria para la gente mayor y que la dificultad de salir a la calle y tomar el sol de estos dias puede hacer disminuir en su organismo.
Lo podemos comprar con tranquilidad porque es un pescado que permite una buena conservación, via congelación o marinado (siempre que lo congeléis previamente durante 24 horas para evitar el anisakis). Si lo quereis consumir pocos dias después de comprarlo, sacadle las espinas y lavadlo antes de ponerlo en la parte más fría de la nevera en un envase tapado para evitar que entre en contacto con el aire.
En caso de congelarlo, haced los mismos pasos previos que para refrigerarlo y, además, cortadlo en trozos del tamaño que querreis cocinar posteriormente. Envolved los cortes y anotad la fecha de congelación, cosa importante porque pensad que cuánto menos tiempo esté congelado, mejor calidad tendrá el producto final. A la hora de descongelarlo, no caigais en la tentación de dejarlo a temperatura ambiente o sumergirlo en agua, porque el resultado será una pérdida de nutrientes. Lo que se debe hacer es descongelarlo en la parte más fría de la nevera, en el microondas o cocinarlo directamente congelado (incrementad el tiempo de cocción en este caso). Y recordad que un producto descongelado no se puede volver a congelar si no se ha cocinado anteriormente.
Rico en omega3, contribuye a disminuir los niveles de colesterol y ayuda a que la sangre sea más fluida, evitando la formación de coágulos. Por eso su consumo es recomendable para la población en general, aunque las personas con ácido úrico o gota deben limitar su consumo por el nivel de purines que, como todo el pescado azul, contiene.
A la hora de cocinarlo, y si no queréis estropear sus grasas saludables, hacedlo al vapor, al horno o a fuego lento o comedlo marinado.
Comenzamos por el salmón, alimento importante porque contiene vitamina D, muy necesaria para la gente mayor y que la dificultad de salir a la calle y tomar el sol de estos dias puede hacer disminuir en su organismo.
Lo podemos comprar con tranquilidad porque es un pescado que permite una buena conservación, via congelación o marinado (siempre que lo congeléis previamente durante 24 horas para evitar el anisakis). Si lo quereis consumir pocos dias después de comprarlo, sacadle las espinas y lavadlo antes de ponerlo en la parte más fría de la nevera en un envase tapado para evitar que entre en contacto con el aire.
En caso de congelarlo, haced los mismos pasos previos que para refrigerarlo y, además, cortadlo en trozos del tamaño que querreis cocinar posteriormente. Envolved los cortes y anotad la fecha de congelación, cosa importante porque pensad que cuánto menos tiempo esté congelado, mejor calidad tendrá el producto final. A la hora de descongelarlo, no caigais en la tentación de dejarlo a temperatura ambiente o sumergirlo en agua, porque el resultado será una pérdida de nutrientes. Lo que se debe hacer es descongelarlo en la parte más fría de la nevera, en el microondas o cocinarlo directamente congelado (incrementad el tiempo de cocción en este caso). Y recordad que un producto descongelado no se puede volver a congelar si no se ha cocinado anteriormente.
Rico en omega3, contribuye a disminuir los niveles de colesterol y ayuda a que la sangre sea más fluida, evitando la formación de coágulos. Por eso su consumo es recomendable para la población en general, aunque las personas con ácido úrico o gota deben limitar su consumo por el nivel de purines que, como todo el pescado azul, contiene.
A la hora de cocinarlo, y si no queréis estropear sus grasas saludables, hacedlo al vapor, al horno o a fuego lento o comedlo marinado.