05 Jun
Producto
Calabacín
Prima de la calabaza y el pepino, esta hortaliza de verano que contiene un 95 % de agua, comparte con sus parientes un alto contenido de antioxidantes. Se puede comer tanto cruda como cocida y es muy versátil en la cocina.
Con una cantidad importante de vitamina C, el calabacín también tiene ácido fólico y betacarotenos, que nos ayudan a matener la retina y la piel sanas. Además, es rico en minerales como el potasio, que le da propiedades diuréticas, y el magnesio, que juega un papel destacado en la formación de huesos y dientes.
De fácil digestión, en especial si lo cocinamos poco –al vapor o escaldado- o si lo comemos crudo, sus semillas contienen fibra, que ayuda a reducir el colesterol y favorece la flora intestinal.
A la hora de cocinarlo, mejor evitar los fritos o planchas, que le eliminan la vitamina C, y tener en cuenta que, como tiene mucha agua, se continua cociendo una vez apartado del fuego, con lo que es mejor apagarlo cuando encara está ‘al dente’.
Con una cantidad importante de vitamina C, el calabacín también tiene ácido fólico y betacarotenos, que nos ayudan a matener la retina y la piel sanas. Además, es rico en minerales como el potasio, que le da propiedades diuréticas, y el magnesio, que juega un papel destacado en la formación de huesos y dientes.
De fácil digestión, en especial si lo cocinamos poco –al vapor o escaldado- o si lo comemos crudo, sus semillas contienen fibra, que ayuda a reducir el colesterol y favorece la flora intestinal.
A la hora de cocinarlo, mejor evitar los fritos o planchas, que le eliminan la vitamina C, y tener en cuenta que, como tiene mucha agua, se continua cociendo una vez apartado del fuego, con lo que es mejor apagarlo cuando encara está ‘al dente’.