07 Abr
Receta
Masala chai: el té especiado que calienta cuerpo y alma
El masala chai es mucho más que un té: es una bebida cotidiana en la India, llena de aromas, matices y significados. Una taza que calienta el cuerpo, acompaña conversaciones y se adapta a cada momento del día. En la Boqueria tuvimos la oportunidad de descubrirlo de cerca en una sesión organizada con Casa Asia en el marco del Año Dual España-India.
La sesión estuvo a cargo de Anjalina Chugani, especialista en cocina india y una auténtica ciudadana del mundo. Con un paladar curioso y viajero, dedica su trabajo a acercar la cocina india —y su filosofía— a nuevas cocinas y culturas. Especializada también en cocina ayurvédica y en la ruta de las especias, defiende una forma de cocinar viva, emocional y profundamente conectada con el bienestar.
En la India, cada casa tiene su propia receta. Cada “masala” es diferente, y nunca probarás dos iguales. Se trabaja con intuición, con el clima, con la época del año o con lo que el cuerpo necesita. Porque, según esta tradición, las bebidas también pueden ser curativas.
Especias como el jengibre, el cardamomo o el clavo aportan aroma y beneficios: calientan el cuerpo, favorecen la digestión y ayudan a encontrar equilibrio. El resultado es una bebida intensa, reconfortante y muy personal.
Una de las ideas más bonitas que compartió Anjalina es que el masala chai no tiene normas rígidas. La base suele ser mitad agua y mitad leche, pero a partir de ahí todo puede cambiar.
El secreto es dejar que las especias infusionen bien antes de añadir el té, y no alargar demasiado esta infusión para que no amargue. Y un truco esencial: hacerlo hervir un par de veces. Cuando la mezcla rompe a hervir, se baja el fuego y se vuelve a calentar. Esto le da más cuerpo, más aire y una textura más cremosa.
También hay una recomendación clara: comprar especias a granel y en pequeñas cantidades, mejor si son locales. Así se conservan mejor los aromas y se evita desperdiciarlas.
Y quizá por eso sigue cautivando en todo el mundo: porque dentro de una taza caben aromas, recuerdos y una forma distinta de mirar el tiempo.
La sesión estuvo a cargo de Anjalina Chugani, especialista en cocina india y una auténtica ciudadana del mundo. Con un paladar curioso y viajero, dedica su trabajo a acercar la cocina india —y su filosofía— a nuevas cocinas y culturas. Especializada también en cocina ayurvédica y en la ruta de las especias, defiende una forma de cocinar viva, emocional y profundamente conectada con el bienestar.
¿Qué es el masala chai?
La palabra chai significa simplemente “té”, y “masala” hace referencia a una mezcla de especias. Por eso, el masala chai es literalmente un té con especias, pero también es mucho más que eso.En la India, cada casa tiene su propia receta. Cada “masala” es diferente, y nunca probarás dos iguales. Se trabaja con intuición, con el clima, con la época del año o con lo que el cuerpo necesita. Porque, según esta tradición, las bebidas también pueden ser curativas.
Especias como el jengibre, el cardamomo o el clavo aportan aroma y beneficios: calientan el cuerpo, favorecen la digestión y ayudan a encontrar equilibrio. El resultado es una bebida intensa, reconfortante y muy personal.
Una bebida que se adapta a ti
Una de las ideas más bonitas que compartió Anjalina es que el masala chai no tiene normas rígidas. La base suele ser mitad agua y mitad leche, pero a partir de ahí todo puede cambiar.El secreto es dejar que las especias infusionen bien antes de añadir el té, y no alargar demasiado esta infusión para que no amargue. Y un truco esencial: hacerlo hervir un par de veces. Cuando la mezcla rompe a hervir, se baja el fuego y se vuelve a calentar. Esto le da más cuerpo, más aire y una textura más cremosa.
También hay una recomendación clara: comprar especias a granel y en pequeñas cantidades, mejor si son locales. Así se conservan mejor los aromas y se evita desperdiciarlas.
Ingredientes
- 3 tazas de agua
- Jengibre fresco (rallado al gusto, según la intensidad deseada)
- 6-8 vainas de cardamomo (trituradas)
- 1 cucharadita de semillas de hinojo (opcional)
- Pimienta negra en grano (al gusto)
- Hebras de azafrán (para fragancia y beneficios)
- 4-6 bolsitas de té negro (o té a granel)
- Leche (la misma cantidad que el agua)
- Endulzante al gusto (azúcar, miel, etc.)
Preparación
- En una olla, añade 3 tazas de agua y llévala a ebullición.
- Ralla el jengibre fresco y añádelo al agua (la cantidad depende del gusto personal).
- Añade las vainas de cardamomo trituradas, las semillas de hinojo y la pimienta negra al gusto.
- Incorpora las hebras de azafrán.
- Deja que las especias infusionen en el agua hirviendo durante unos 5-7 minutos.
- Añade las 4-6 bolsitas de té negro (si es té a granel, usa un colador).
- No dejes infusionar el té demasiado tiempo para evitar que se vuelva amargo.
- Si quieres, puedes añadir canela en este punto para darle más profundidad.
- Baja el fuego y añade la leche en la misma cantidad que el agua.
- Deja que la mezcla cueza a fuego lento durante 6-8 minutos.
- Haz un doble hervor: cuando rompa a hervir, retírala del fuego y vuelve a calentarla.
- Retira las bolsitas de té y cuela la mezcla si es necesario.
- Sirve caliente con el endulzante que prefieras.
Una taza llena de historias
El masala chai es una de esas recetas que no solo se explican, sino que se viven. Una bebida que habla de cotidianidad, de tradición y de una forma de entender la cocina más intuitiva y conectada con el cuerpo.Y quizá por eso sigue cautivando en todo el mundo: porque dentro de una taza caben aromas, recuerdos y una forma distinta de mirar el tiempo.